Apologies for History

Disculpas por la historia | Entschuldigungen für die Vergangenheit


México vivió, recientemente, una discusión pública sobre su historia. Discutió si la corona española debería pedir disculpas por los agravios cometidos a los pueblos originarios en la Conquista de México. El debate llegó también a España. La polémica, inconclusa aún, reflejó la urgente necesidad escribir una nueva historia que combata el racismo y la desigualdad contemporánea. Conquest of Mexico

La coyuntura

El 25 de marzo de 2019, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador (AMLO) anunció que había enviado una carta al Rey Felipe VI y al Papa Francisco en la que solicitaba que ofrecieran disculpas a los pueblos originarios por los agravios cometidos en la conquista y la evangelización durante el siglo XVI. La discusión sobre el pedido de disculpas por la historia fue intensa y reveló, uno, que las consecuencias de la conquista están presentes y, dos, que su interpretación es parte de la política contemporánea, que es asunto de todos.

Política e historia pública

En México, cada posicionamiento en el debate tuvo relación directa con la aprobación o rechazo al proyecto político de AMLO. Los que lo apoyan, reconocieron la importancia de la carta dirigida a Felipe VI y al Papa Francisco como parte de una reconciliación de los pueblos y exigieron disculpas. Otros más críticos, pero también de izquierda, reconocieron la importancia de una disculpa por el colonialismo, al mismo tiempo que denunciaron la permanencia de la colonialidad[1] y la exclusión multidimensional de los pueblos indígenas en la actualidad. Los opositores ridiculizaron la carta, auguraron crisis diplomáticas y, en una muestra de ese criollo que muchos mexicanos llevan adentro,[2] pidieron disculpas a Su Majestad por la osadía de AMLO.

En España también hubo reacciones que mostraron la permanencia de la mentalidad colonial y el uso de la historia como arma política. La colonialidad se reflejó en interpretaciones sobre la conquista como un proceso civilizatorio español sobre los pueblos originarios o, de manera burda, el insulto, como en el caso de Arturo Pérez Reverte, quién sólo pudo pensar en gritarle “imbécil” a AMLO.[3] La política también jugó un papel. El Rey rechazó disculparse,[4] más en defensa de una unidad española en crisis, que por una interpretación sobre la historia. El partido político de derechas, el Partido Popular, aprovechó la coyuntura prometió honrar a Hernán Cortés como modelo de hispanidad. Por el contrario, el independentismo catalán y algunos opositores, apoyaron la solicitud de AMLO.

Podría llamar la atención a quien no conoce la realidad mexicana, la relativa ausencia de las voces indígenas en esta discusión. Sin embargo, México siempre los ha excluido. La exclusión, se produce principalmente por medio del paternalismo racista que legitima al poder a hablar en nombre de ellos, como si no tuvieran voz y necesitaran protección. Esto lo saben los indígenas y por eso el EZLN y el Consejo Nacional Indígena, han denunciado e interpretado la historia mexicana como 500 años de dominación colonial. En otras palabras, que el colonialismo y la colonialidad son españolas y mexicanas.

Historia, disculpas y verdad

Los historiadores fueron actores relevantes de la discusión. Entre ellos, la polémica se centró, aunque no exclusivamente, en si podemos hablar de conquista de México y, por tanto, si es pertinente la solicitud de disculpas. También se preguntaron sobre quién debe reescribir la historia pública de México.

En el primer ámbito los argumentos tienen abundante evidencia historiográfica. Un argumento sostiene que no se conquistó a México, pues las culturas mesoamericanas no representaban una unidad política al momento de la llegada de los españoles. Lo que existía era culturas independientes o en su caso dominadas por los mexicas de Tenochtitlán, quienes eran a su vez conquistadores de otros pueblos. Por tanto, los españoles conquistaron una organización política muy distinta a lo que es el México actual. Otra interpretación es que la conquista de Tenochtitlan fue obtenida principalmente por los pueblos indígenas que se rebelaron contra el dominio mexica. La guerra de conquista no fue una guerra española, sino una guerra mesoamericana. Ambas interpretaciones sostienen, eximiendo un poco al colonialismo europeo, que no hubo conquista de México, por lo exigir disculpas no tiene sentido. Pero otras interpretaciones piensan que hay que ir más allá de la guerra y analizar sus consecuencias de larga duración. Esto permite entender que, a pesar de que no existía unidad política antes de la llegada de Cortés y que los pueblos mesoamericanos fueron quienes ganaron las batallas[5], si hubo conquista y mucho más: colonización, colonialismo y colonialidad, por lo que el Rey de España debe disculparse.

Otro giro de la discusión fue la función social del historiador. El debate se concentró en dos vertientes: una que sostiene que la historia profesional debe predominar sobre las interpretaciones acerca del pasado en una sociedad, pues posee mayor legitimidad científica. Son aquellos que por lo general no apoyan la propuesta de AMLO. La otra, aboga por el reconocimiento a la pluralidad de voces, como sostuvo @noticonquista “la conquista y el perdón no son sólo asuntos de especialistas, sino también de la sociedad.”[6] Para muchos de ellos las disculpas tienen sentido, siempre y cuando se combatan las injusticias del presente.

Disculparse por la historia

La intensidad del debate decayó y la compleja realidad mexicana ocultó la necesidad de replantear muchos de los aspectos simbólicos que estructuran la desigualdad en México. España perdió también la posibilidad de combatir su mentalidad colonial. Sin embargo se puso sobre la mesa la urgencia de escribir nuevas historias plurales que permitan figurarse un futuro más justo para México. Una historia que incluya a múltiples colectivos y en espacial a aquellos tradicionalmente silenciados. Una historia que exija, al momento de narrarla, políticas de restitución para quienes han sufrido por los acontecimientos históricos y, sobre todo, una historia que nos permita deconstruir nuestra colonialidad.

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Bibliografía

  • Restrepo, Eduardo, and Axel Alejandro Rojas Martinez. Inflexion decolonial: Fuentes, conceptos y cuestionamientos. Popayán: Universidad del Cauca, 2010.
  • Navarrete Linares, Federico. México racista: Una denuncia. Mexico City: Penguin Random House, 2016.

Vínculos externos

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[1] Para la teoría decolonial, la colonialidad es la perpetuación de las formas epistemológicas y culturales heredadas del periodo colonial, a pesar de las independencias de latinoamericanas a principios del siglo XIX )Eduardo Restrepo and Axel Alejandro Rojas Martinez, Inflexion decolonial: Fuentes, conceptos y cuestionamientos (Popayán: Universidad del Cauca, 2010). La exclusión de los pueblos indígenas, el racismo y la negación de los saberes tradicionales como conocimiento, son ejemplos de la colonialidad contemporánea.
[2] Ilán Semo, “El criollo imaginario,” La Jornada, 6 April 2019, https://www.jornada.com.mx/2019/04/06/opinion/016a2pol (consultado el 29 de avril de 2019).
[3] Arturo Pérez-Reverte (@perezreverte), “Que se disculpe él, que tiene apellidos españoles y vive allí,” Twitter, 25 March 2019, https://twitter.com/perezreverte/status/1110322280310153216 (consultado el 7 de mayo de 2019).
[4] Hay muchos ejemplos de la pervivencia de la mentalidad colonial española. Una de ellas, es que el gobierno español pidió disculpas al pueblo judío por la expulsión de 1492, pero se niega a pedir disculpas a los pueblos originarios de América Latina. De igual manera, la intención de convertir el idioma español en parte de la marca España negando deliberadamente el aporte de las lenguas indígenas y las culturas latinoamericanas al español, son reflejo de la colonialidad que motiva muchas de las acciones del gobierno español.
[5] Pablo Casado Blanco (@pablocasado_), “Los populares no vamos a permitir que nadie venga a mentir, ni a insultar sobre lo mucho y bueno que los españoles hemos dado al mundo,” Twitter, 27 March 2019, https://twitter.com/pablocasado_/status/1111013653640368129 (consultado el 7 de mayo de 2019).
[6] Han sido varios los historiadores que se sumaron al debate. Para seguir un poco sus pensamientos, se puede ver los tuits de Alfredo Ávila @alf_avila_ , Pedro Salmerón @HistoriaPedro y Federico Navarrete @Fedenavarrete. Este último está desarrollando el relevante proyecto llamado @noticonquista (consultado el 7 de mayo de 2019).

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Créditos de imagen

Leandro Izaguirre: El suplicio de Cuauhtémoc (1892) © Public Domain via Wikimedia Commons.

Citar como

Plá, Sebastián: Disculpas por la historia. In: Public History Weekly 7 (2019) 18, DOI: dx.doi.org/10.1515/phw-2019-13882.

Responsabilidad Editorial

Judith Breitfuß / Thomas Hellmuth (Team Vienna)

Recently, Mexico experienced a public struggle for its history. The main question of the debate was if the Spanish Crown should apologize for crimes against the indigenous peoples during the Conquest of Mexico. The discussion also reached Spain. The controversy, still ongoing, showed the urgency to write a new history that fights contemporary racism and inequality.

The Conjuncture

On 25 March 2019, the Mexican president Andrés Manuel López Obrador (AMLO) announced that he had sent a letter to King Felipe VI and Pope Francis demanding apologies to the Mexican indigenous peoples for the crimes committed against them during the conquest and the evangelization in the sixteenth century. The debate has quickly exploded and shown, firstly, that the consequences of the conquest are still felt in Mexico and, secondly, that its stance is always linked with contemporary politics. In other words, it is a public issue.

Public History as Politics

In Mexico, every point of view of the debate was directly related to the approval or disapproval of AMLO’s political project. Those supporting him recognized the relevance of the letter sent to Felipe VI and Pope Francis as part of the ongoing reconciliation between the countries and demanded apologies. Others more critical, but also on the left, recognized the importance of an apology for colonialism, but at the same time they denounced the permanence of coloniality[1] and the multidimensional exclusion of indigenous peoples today. His opponents mocked the letter, predicted a diplomatic crisis, and, revealing this criollo sentiment shared by a lot of Mexicans,[2] apologized themselves to Felipe VI for AMLO’s bragging.

Also in Spain, the reaction to the letter showed both the current presence of the colonial mentality and political manipulation of history. This coloniality showed up in the lazy interpretation of the civilizing process of the indigenous peoples after the Conquest of Mexico or, put in a blunt way, the narrow thought of Arturo Pérez Reverte who could only counter AMLO with “stupid.”[3] Politics played a role too. The King refused to apologize, more to defend the weak unity of Spain than based on a historical interpretation.[4] The right political party Partido Popular took advantage of the conjuncture to promise a future tribute to Cortés as a Hispanic icon.[5] On the other side, the Catalan independence movement and left-wing political parties supported the Mexican president’s request.

For those who ignore Mexican reality, the relative silence of indigenous voices in the debate may surprise them. Mexico has always excluded the indigenous peoples, however. The exclusion has been produced, primarily, by the racist paternalism that has legitimized its power to talk in their name, as if they had no voice and needed fatherly protection. But the indigenous peoples know racism when they see it. They have their own historical interpretation, denouncing the past 500 years as five centuries of colonial domination. In other words, the colonialism and the coloniality are both Mexican and Spanish.

History, Apologies, and Truth

Historians have been relevant actors in the discussion. Between them, the argument has been centered on the question of whether we can talk about a Conquest of Mexico and, therefore, if it is correct to request the Kingdom of Spain to apologize to us. Also, they have wondered about who should write a new version of Mexican history.

In the first phase, the statements were supported by strong historical evidence. One argument suggests that there is no such thing as a Conquest of Mexico because, before Cortés arrived at the Mexican coast, there was no political unity between the Mesoamerican cultures. What did exist were independent cultures or, in some cases, cultures dominated by the conquerors of the region, the Mexicas of Tenochtitlan. Therefore, the Spanish defeated another political organization that is currently Mexico. Another interpretation put forward was the argument that the Conquest of Mexico was not achieved by the Spanish army but by the indigenous army which fought for its liberation against the oppression of the Mexicas. The historical event was more of a Mesoamerican war than a Western invasion. These two interpretations, excusing European colonialism, affirm that there was no Conquest of Mexico, so the requested apology for history does not make any sense.

But other opinions differ entirely. For such interpretations, if we focus not only on one event and analyze its long-term consequences, we must accept the role of indigenous armies in the war and the non-existent political unity in Mesoamerica but also that the Conquest of Mexico occurred. And much more: Colonization, colonialism, and coloniality are facts; therefore, the King of Spain must apologize.

As to who should write a new history of Mexico, the debate was twofold. On the one hand, some historians protected their profession by arguing that scientific knowledge must prevail over the popular meaning of history. Among them were those who did not support AMLO’s letter. On the other hand, other historians stood up for the recognition of the majority of people. For example, Federico Navarrete wrote on Twitter that “the conquest and forgiveness are not only of concern to the specialist, but also to society.”[6] For most of them, the apologies are relevant, as long as the injustices of the present are fought.

Apologies for the Past

The debate’s intensity faded quickly. The complexity of Mexican reality covered the urgent necessity for discussing the symbolic aspect of our structural inequalities. Also, Spain missed the opportunity to fight against its colonial mentality. Nevertheless, AMLO’s letter laid out the demand to imagine a future with justice based on new paths for a plural Mexican history. A history where all silenced traditional collectives can speak and tell their histories. A history that demands, at the moment of being rewritten, politics of restitution for those who have suffered because of historical events. And, above all, a history that helps us to deconstruct our coloniality.

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Further Reading

  • Restrepo, Eduardo, and Axel Alejandro Rojas Martinez. Inflexion decolonial: Fuentes, conceptos y cuestionamientos. Popayán: Universidad del Cauca, 2010.
  • Navarrete Linares, Federico. México racista: Una denuncia. Mexico City: Penguin Random House, 2016.

Web Resources

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[1] In decolonial theory, coloniality is the current permanence of the epistemological framework and the racist context among Latin American societies’ heirs of the colonial period, see Eduardo Restrepo and Axel Alejandro Rojas Martinez, Inflexion decolonial: Fuentes, conceptos y cuestionamientos (Popayán: Universidad del Cauca, 2010). The indigenous peoples’ exclusion, racism, and the denial of traditional knowledge as true knowledge are examples of contemporary coloniality.
[2] Ilán Semo, “El criollo imaginario,” La Jornada, 6 April 2019, https://www.jornada.com.mx/2019/04/06/opinion/016a2pol (last accessed on 29 April 2019).
[3] Arturo Pérez-Reverte (@perezreverte), “Que se disculpe él, que tiene apellidos españoles y vive allí,” Twitter, 25 March 2019, https://twitter.com/perezreverte/status/1110322280310153216 (last accessed on 7 May 2019).
[4] There are a lot of examples that have shown the permanence of the Spanish colonial mentality. One of these is when the Spanish government apologized to Jewish people for their expulsion from the Kingdom of Spain in 1492, but they still refuse to apologize to the indigenous peoples of Latin America and the Caribbean. In the same way, the attempt to integrate the Spanish language into trade with Spain, overlooking all influences from indigenous languages and contemporary Latin American cultures, reveal the colonial mentality that is sometimes found in Spanish governmental politics.
[5] Pablo Casado Blanco (@pablocasado_), “Los populares no vamos a permitir que nadie venga a mentir, ni a insultar sobre lo mucho y bueno que los españoles hemos dado al mundo,” Twitter, 27 March 2019, https://twitter.com/pablocasado_/status/1111013653640368129 (last accessed on 7 May 2019).
[6] See the Twitter account @noticonquista, created by historian Federico Navarrete (https://twitter.com/noticonquista, last accessed on 29 April 2019). Navarrete’s other Twitter account is @Fedenavarrete (https://twitter.com/Fedenavarrete, last accessed on 29 April 2019). For other historians who joined the debate, see the Twitter accounts of Alfredo Ávila @alf_avila_ (https://twitter.com/alf_avila_, last accessed on 29 April 2019) and Pedro Salmerón @HistoriaPedro (https://twitter.com/HistoriaPedro, last accessed on 29 April 2019).

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Image Credits

Leandro Izaguirre: El suplicio de Cuauhtémoc (1892) © Public Domain via Wikimedia Commons.

Recommended Citation

Plá, Sebastián: Apologies for History. In: Public History Weekly 7 (2019) 18, DOI: dx.doi.org/10.1515/phw-2019-13882.

Editorial Responsibility

Judith Breitfuß / Thomas Hellmuth (Team Vienna)

Vor kurzem erlebte Mexiko eine öffentliche Auseinandersetzung um seine Geschichte. Im Rahmen der Debatte wurde gefragt, ob sich die spanische Monarchie für die Verbrechen gegen die Ureinwohner*innen während der Eroberung Mexikos entschuldigen soll. Die immer noch aktuelle Kontroverse, die auch Spanien erreichte, weist auf die Bedeutung einer neuen Geschichtsschreibung hin, die sich gegen den aktuellen Rassismus und soziale Ungleichheit stellt.

Die Umstände

Am 25. März 2019 verkündete der mexikanische Präsident Andrés Manuel López Obrador (AMLO) die Übergabe eines Briefes an König Felipe VI. und Papst Franziskus. In diesem forderte er, sich bei den indigenen Völker für die Verbrechen, die an ihnen im Zuge der Eroberung und Missionierung im 16. Jahrhundert verübt worden waren, zu entschuldigen. Die Debatte weitete sich schnell aus und zeigte erstens, dass die Folgen der Eroberungen in Mexiko weiterhin gegenwärtig sind, und zweitens, dass die jeweilige Einstellung dazu immer mit der tagesaktuellen Politik verknüpft war und ist. Anders gesagt, es ist ein öffentliches Thema.

Public History als Politik

Jeder Standpunkt, der in der Debatte eingenommen wurde, war in Mexiko direkt mit der Zustimmung oder der Ablehnung von AMLOs politischem Projekt verbunden. Seine Befürworter*innen verstanden die Bedeutung des Briefes an Felipe VI. und Papst Franziskus als Teil der laufenden Versöhnung zwischen den Ländern und forderten Entschuldigungen. Andere, die zwar kritischer, aber auch linksorientiert waren, erkannten die Signifikanz einer Entschuldigung für den Kolonialismus an, prangerten aber gleichzeitig die fortdauernde Kolonialität[1] und die heutige multidimensionale Ausgrenzung der Ureinwohner*innen an. Seine Gegner*innen verhöhnten den Brief, sagten eine diplomatische Krise voraus und entschuldigten sich nach bekannter mexikanischer criollo-Manier[2] selbst bei Felipe VI. für AMLOs Verhalten.

Auch in Spanien gab es Reaktionen, die die Beständigkeit der kolonialen Mentalität und den Einsatz der Geschichte als politisches Instrument zeigten. Die Kolonialität wurde sichtbar in der recht unkritischen Deutung des Zivilisationsprozesses, dem die indigenen Bevölkerung nach der Eroberung Mexikos ausgesetzt gewesen sei, oder in der Beleidigung durch Arturo Pérez Revertes, der AMLO nur mit “blöd” kontern konnte.[3] Aber auch die Politik spielte eine Rolle, zumal der König eine Entschuldigung verweigerte, jedoch eher zur Verteidigung der spanischen Einheit infolge der gegenwärtigen nationalen Krise und nicht im Sinne einer historischen Interpretation.[4] Die rechte Partei Partido Popular nutzte die Umstände, um eine künftige Ehrung Cortés als spanischer Held zu versprechen.[5] Dagegen unterstützten die katalanische Unabhängigkeitsbewegung und links gerichtete politische Parteien das Ansuchen des mexikanischen Präsidenten.

Jene, die die mexikanische Realität ignorieren, könnte das vorherrschende Schweigen der indigenen Bevölkerung in der Debatte überraschen. Allerdings hat Mexiko diese immer ausgeschlossen. Die Ausgrenzung wurde in erster Linie vom rassistischen Paternalismus verursacht, der seine Macht nutzte, um in ihrem Namen zu sprechen, so als ob sie keine eigene Stimme hätten und bevormundet werden müssten. Die Ureinwohner*innen kennen und erkennen aber diesen Rassismus. Sie beziehen sich auf ihre eigenen historischen Interpretationen, die die letzten 500 Jahre als fünf Jahrhunderte der kolonialen Vorherrschaft verurteilen. Anders gesagt, der Kolonialismus und die Kolonialität sind sowohl mexikanisch als auch spanisch.

Geschichte, Entschuldigungen und die Wahrheit

Historiker*innen waren und sind relevante Teilnehmer*innen der Diskussion. Der zentrale Streitpunkt zwischen ihnen basierte auf der Frage, ob zu Recht von einer Eroberung Mexikos gesprochen werden kann und ob es daher auch richtig ist, vom spanischen Königreich eine Entschuldigung einzufordern. Sie diskutierten auch darüber, wer eine neue Version der offiziellen mexikanischen Geschichte schreiben sollte.

Zu Beginn wurden die Stellungnahmen von starken historischen Belegen untermauert: Eine “Eroberung Mexikos” habe gar nicht stattfinden können, da es zum Zeitpunkt von Cortés’ Ankunft keine politische mexikanische Einheit gegeben habe. Es existierten lediglich unabhängige Kulturen oder, wie in manchen Fällen, Kulturen, die von regionale Eroberern, den Mexicas von Tenochtitlán, dominiert wurden. Deshalb eroberten die Spanier ein Gebiet, das sich stark von dem unterscheidet, was heute Mexiko ist. Eine weitere vorgebrachte Interpretation besagte, die Eroberung Mexikos sei nicht durch die spanische, sondern durch indigene Armeen, die für ihre Befreiung gegen die Unterdrückung der Mexicas kämpfte, gelungen. Das historische Ereignis sei deshalb eher ein mesoamerikanischer Krieg als eine westliche Invasion gewesen. Diese zwei Interpretationen, die den europäischen Kolonialismus entlasten, gehen davon aus, dass es keine Eroberung Mexikos gab, weshalb die erbetene Entschuldigung keinen Sinn ergeben würden.

Andere Meinungen sind jedoch völlig konträr. Wenn wir uns bei solchen Interpretationen nicht nur auf ein Ereignis konzentrieren und seine langfristigen Folgen analysieren, müsse die Rolle der indigenen Armeen im Krieg und die nicht existente politische Einheit in Mesoamerika akzeptiert werden – ebenso aber die statt gefundene Eroberung Mexikos. Zudem: Kolonisation, Kolonialismus und Kolonialität sind Fakten, daher müsse sich der spanische König entschuldigen.

Bezüglich der Frage, wer eine neue Geschichte Mexikos schreiben soll, war man sich uneinig. Einerseits verteidigten manche Historiker*innen ihren Beruf, indem sie argumentierten, dass sich die Wissenschaft gegen eine beliebte Deutung der Geschichte durchsetzen muss. Unter ihnen waren jene, die AMLOs Brief nicht unterstützten. Andererseits setzten sich andere Historiker*innen für die Anerkennung der Perspektivenvielfalt ein. Federico Navarrete twitterte zum Beispiel, dass “Eroberung und Vergebung nicht nur die Expert*innen, sondern auch die Gesellschaft betreffen.”[6] Für die meisten sind Entschuldigungen relevant, solange die aktuellen Ungerechtigkeiten bekämpft werden.

Entschuldigungen für die Vergangenheit

Die Intensität der Debatte hat sich schnell wieder gelegt. Die Komplexität der mexikanischen Realität verbarg die Notwendigkeit, den symbolischen Aspekt struktureller Ungleichheiten zu diskutieren. Zudem hat Spanien die Gelegenheit verpasst, gegen seine koloniale Mentalität anzukämpfen. Dennoch hat AMLOs Brief die Forderung nach einem gerechten Bild der Zukunft, die auf einer pluralistischen mexikanischen Geschichte basiert, dargelegt: Eine Geschichte, in der jene, die zum Schweigen gebracht wurden, ihre Geschichten ansprechen und erzählen können. Eine Geschichte, die im Moment der Neuschreibung eine politische Wiedergutmachung für jene, die aufgrund historischer Ereignisse gelitten haben, fordert. Und vor allem eine Geschichte, die uns hilft, unsere Kolonialität zu dekonstruieren.

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Literaturhinweise

  • Restrepo, Eduardo, and Axel Alejandro Rojas Martinez. Inflexion decolonial: Fuentes, conceptos y cuestionamientos. Popayán: Universidad del Cauca, 2010.
  • Navarrete Linares, Federico. México racista: Una denuncia. Mexico City: Penguin Random House, 2016.

Webressourcen

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[1] Der dekolonialen Theorie zufolge bezeichnet die Kolonialität die aktuelle Beständigkeit des epistemologischen Rahmens und den rassistischen Kontext der Erben der lateinamerikanischen Gesellschaften der kolonialen Epoche, siehe Eduardo Restrepo and Axel Alejandro Rojas Martinez, Inflexion decolonial: Fuentes, conceptos y cuestionamientos (Popayán: Universidad del Cauca, 2010). Der Ausschluss der indigenen Bevölkerung, Rassismus und die Verweigerung des traditionellen Wissens als wahres Wissen sind Beispiele der zeitgenössischen Kolonialität.
[2] Ilán Semo, “El criollo imaginario,” La Jornada, 6 April 2019, https://www.jornada.com.mx/2019/04/06/opinion/016a2pol (letzter Zugriff 29. April 2019).
[3] Arturo Pérez-Reverte (@perezreverte), “Que se disculpe él, que tiene apellidos españoles y vive allí,” Twitter, 25 March 2019, https://twitter.com/perezreverte/status/1110322280310153216 (letzter Zugriff 7. Mai 2019).
[4] Es gibt viele Beispiele, die die Beständigkeit der spanischen kolonialen Mentalität gezeigt haben. Eines davon ist die Entschuldigung der spanischen Regierung an das jüdische Volk für seinen Ausschluss aus dem spanischen Königreich 1492, aber sie verweigert die Entschuldigung an die indigenen Völker Lateinamerikas und der Karibik. Auch der Versuch Spanisch in den Handel mit Spanien zu integrieren, dabei aber nicht auf die Einflüsse der indigenen Sprache und der zeitgenössischen lateinamerikanischen Kultur achtend, zeigt die koloniale Mentalität, die manchmal in der Regierungspolitik Spaniens wiedergefunden werden kann.
[5] Pablo Casado Blanco (@pablocasado_), “Los populares no vamos a permitir que nadie venga a mentir, ni a insultar sobre lo mucho y bueno que los españoles hemos dado al mundo,” Twitter, 27 March 2019, https://twitter.com/pablocasado_/status/1111013653640368129 (letzter Zugriff 7. Mai 2019).
[6] Siehe den Twitter-Account @noticonquista, kreiert vom Historiker Federico Navarrete (https://twitter.com/noticonquista, letzter Zugriff 29. April 2019). Navarretes anderer Twitter-Account ist @Fedenavarrete (https://twitter.com/Fedenavarrete, letzter Zugriff 29. April 2019). Für andere Historiker die an der Debatte teilnahmen, siehe die Twitter-Accounts von Alfredo Ávila @alf_avila_ (https://twitter.com/alf_avila_, letzter Zugriff 29. April 2019) und Pedro Salmerón @HistoriaPedro (https://twitter.com/HistoriaPedro, letzter Zugriff 29. April 2019).

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Abbildungsnachweis

Leandro Izaguirre: El suplicio de Cuauhtémoc (1892) © Public Domain via Wikimedia Commons.

Empfohlene Zitierweise

Plá, Sebastián: Entschuldigungen für die Vergangenheit. In: Public History Weekly 7 (2019) 18, DOI: dx.doi.org/10.1515/phw-2019-13882.

Translated by Stefanie Svacina and Paul Jones (paul.stefanie@outlook.at)

Redaktionelle Verantwortung

Judith Breitfuß / Thomas Hellmuth (Team Vienna)

Copyright (c) 2019 by De Gruyter Oldenbourg and the author, all rights reserved. This work may be copied and redistributed for non-commercial, educational purposes, if permission is granted by the author and usage right holders. For permission please contact the editor-in-chief (see here). All articles are reliably referenced via a DOI, which includes all comments that are considered an integral part of the publication.

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Categories: 7 (2019) 18
DOI: dx.doi.org/10.1515/phw-2019-13882

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1 reply »

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    La pregunta planteada encaja muy bien en las tendencias postcoloniales que están teniendo lugar actualmente en África (Namibia). Sin embargo, la petición del presidente mexicano ignora el hecho de que el México independiente de España, ya no es un país indígena, y ya no quiere serlo. (Es como pedirle al presidente mexicano que se disculpe en nombre de Moctezuma por someter a tantos pueblos.) México es una nación que ha incorporado el español tanto biológica como culturalmente. Y por cierto, el pensamiento colonial y racista sigue estando muy extendido en México hoy en día, por lo que casi parece una distracción política señalar a la España actual con el dedo. En este sentido, la exigencia de una disculpa por la conquista, que Cortés no llevó a cabo la conquista en el orden directo de la Corona española, apunta a circunstancias realmente muy complejas. Ya es hora de que entremos en un diálogo en este sentido, no sólo bilateralmente entre México y España, sino de una manera mucho más diferenciada y actualizada. Discutiremos el tema en una conferencia que se celebrará en Stuttgart los días 21 y 22 de octubre: https://www.ph-freiburg.de/index.php?id=20635

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